El título del presente artículo parece una locura. Dirán que es improbable. ¿Es posible dedicar 10% (e incluso menos de esa cifra) a trabajar mientras el resto del tiempo lo invertimos en viajes? Si aún no lo sabes, hoy debo decirte que ese sueño puede volverse realidad. Es tan solo una decisión que tienes guardada y debes dejarla salir.

Ahora es tiempo de abrir la mente, dejar prejuicios de lado y probar una experiencia distinta. No serás el primero en hacerlo, por lo que no te sientas solo. No vas a descubrir nada nuevo, pero vas a poder sentirte plenamente libre. No voy a mentirte, ninguna decisión es gratis, pero seguro valga el esfuerzo.

¿Estás preparado para un gran cambio?

Primero pasos: la duda en forma de miedos

El día que decides dejar mucho de tu pasado atrás, e intentar un cambio, vendrán muchas dudas. Ellas se manifestarán a partir de temores. No son infundados. Has crecido con patrones de conducta impuestos: por tus padres, maestros de escuela, vecinos, amigos y el entorno social en general. ¿Pero no es tiempo de hacer de una vez lo que realmente deseas?

Así llegan horas o minutos decisivos. Te das cuenta que no quieres pasarte la vida encerrado en una oficina y tienes un mundo por delante. Careces de ideas claras para dejar un empleo seguro o el deseo de tus padres y/o abuelos de que te conviertas en médico, abogado o cualquier otra profesión que te transforme en futura mercancía. ¡Sólo una cosa es clara: no eres feliz!

 

 

Entre decisiones que no sabes como contar

Parece que has llegado a una decisión, pero aún no es final. ¿Cómo va a decirle a tu padre que su sueño de ver a un nuevo abogado en la familia parece verse truncado? Confían en ti, sólo cuando creen que podrías cumplir con sus deseos, pero en cuanto quieres dejar los mandatos de lado, y vivir tu propia vida, no sabes como comenzar.

Una buena opción es buscar un aliado que seguro te entienda, y pueda darte su opinión. Escúchala, pero no te confundas demasiado. La última decisión debe ser tomada por ti. No voy a invitarte a “consultarlo con la almohada”, ya que es una idea trillada: ¡pero ve tras ello que deseas!

No nos arrepentimos de lo que hacemos

Puedo darte la seguridad, al ver momentos pasados en perspectiva, llegamos a la conclusión de que muchas decisiones tomadas luego de mucha interrogación han sido una gran alternativa. Al contrario, terminamos por arrepentirnos hasta el cansancio por aquello que no hemos hecho; como motivo de temores infundados, dudas permanentes que no permiten que demos ese gran paso o inclusive no querer salir de la zona de confort.

Ahora bien, una vez que entramos en acción, poco a poco, a pesar de muchas cosas que dejamos de lado, empezamos a sentir que renacemos. Nuestra vida toma otro rumbo. Por momentos sufrimos haber dejado una vida de seguridad de lado por otra llena de interrogantes. ¡Hermosos interrogantes!

¿Y entonces puedo viajar?

Claro, inicia el período que es consecuencia directa de tu decisión, y no sabes por donde empezar. Ya está lista tu mochila, que aunque parezca cursi decirlo, está cargada de esperanzas. Desconoces cuanto pueda durar tu periplo. Al comienzo uno evita períodos largos de viaje, porque tiene la creencia de que se puede tener las dos cosas: una vida de viajero estrella que conoces todo el mundo y éxito laboral indiscutido donde todas las empresas te requieren.

Es tiempo que sepas, es muy poco probable conjugar los dos escenarios descritos en una sola persona. Claro que me dirás que hay muchos viajeros que consiguen montar un gran negocio, y eso es perfecto. No es el motivo de este artículo tratar esas opciones, que son muchas, y valen la pena, sino mostrarte la opción de viajar 11 meses del año, casi sin dedicar tiempo a ninguna labor, dejando tan solo uno o en su defecto dos meses para trabajar. ¡Tiempo suficiente para ahorrar dinero para el viaje!

Tiempo de siembra

Has tenido uno o dos meses pesados, trabajando en un área que no te daba mucha satisfacción, pero la idea era ahorrar lo necesario para seguir adelante con tu viaje. En ese tiempo tenías la posibilidad de vivir en un lugar donde no necesitabas tener grandes gastos, por lo que la mayor parte del dinero iba a un fondo que sería utilizado para tu viaje.

1) El trabajo: hay opciones de atención al cliente o ventas donde puedes trabajar unos meses y luego salir a la ruta. Para ello puedes concretar entrevistas con antelación a la finalización de tu viaje. Lo positivo es que lo puedes hacer en cualquier rincón del planeta. También tienes otras alternativas pero lo fundamental es tener una entrada que te permita ahorrar. Aunque parezca mentira, existen infinidad de opciones, incluso de manera remota (a distancia).

2) La vivienda: aquí dependiendo donde te encuentres, siempre está la posibilidad de estar con tus padres o familiares unos meses con lo que reducirás grandes gastos, mientras trabajas. También existen opciones de trabajar en rubros o sitios donde por el trabajo, vives en el lugar donde prestas servicio. O puedes también usar sitios como http://www.couchsurfing.org gente local, que te abra la mente, y te introduzca en un mundo viajero fenomenal.

3) Los ahorros: deja de lado gastos absurdos y concentrarte por unos meses solo en aquellos indispensables: ¡la alimentación es sustancial! Considera al menos:

A) Identificar los objetivos de tu viaje

B) Dejar de lado gastos caprichosos

C) Gastar en una manera inteligente

D) Vender aquello que no hayas usado en largo tiempo y pueda darte dinero

¿Como hacer el viaje soñado con bajo presupuesto?

¡Y ahora sí! Ese mes o mes y medio de aburrimiento, en nombre de una causa noble ha llegado. Ya tienes el dinero suficiente (y no creas que no puedes viajar “low cost”)como para viajar sin grandes contratiempos por lo que resta del año. De todos modos debes ser conciente que para poder hacerlo debes resignar ciertas comodidades y tener en cuenta algunas cuestiones:

1) Transporte:

Recomiendo el autostop, ya que no solo viajarás casi sin gastar un centavo, sino que vivirás una de las experiencias más reconfortantes y en cierto modo adrenaliníticas que puedes tener. Puedes leer otras entradas del blog, que te darán más información de como viajar autostop.

Además pretendo en breve subir más información de esta forma de viajar, con algunos infogramas y también detalles por países que no encontrarás en ningún sitio (ni siquiera de habla inglesa).

2) Alojamiento:

Hay muchas opciones pero vuelvo a destacar las páginas como CouchSurfing donde usuarios de todo el mundo, de corazón, abren las puertas de su hogar.

Otras opciones:

A) Trabajar en hostales a cambio de alojamiento (ya volveré sobre este tema en adelante).

B) Sitios que ofrecen casa y comida por horas de trabajo diaria en cualquier rubro (hay desde pintura, construcción, guía, etc).

C) Páginas de internet donde cuidamos alguna casa (puede que necesiten tal vez que nos encarguemos de sus mascotas) y a cambio tenemos la casa para nosotros por el tiempo pactado.

D) Tienda o carpa. No hace falta ahondar, pero debes tener en cuenta que en países como España hay algunas restricciones, aunque tanto yo como en especial amigos y viajeros que he conocido a lo largo de innumerables viajes, que lo han hecho sin grandes dificultades (a uno le han robado sus pertenencias acampando en Barceloneta).

Yo prefiero el CouchSurfing o sitios de su género como BeWelcome https://www.bewelcome.org/ o TrustRoots https://www.trustroots.org, pero cada quién tiene sus elecciones y ninguna es menos respetable.

3) Comida:

Aquí las opciones son interminables y creo que es la parte más importante a considerar. Puedes transportarte o dormir de la forma que desees, pero comer debes hacerlo bien. No deben faltarte nutrientes. Sobre todo hidrátate lo necesario, aunque sea invierno. La temperatura del cuerpo se mantiene constante solo si llevas una hidratación adecuada.

Tengo la experiencia de haber quedado en medio de la ruta sin suficiente comida y nada de agua. Puedo decirte no la he pasado de gracia. Hoy me río y entiendo que se puede sobrevivir, pero mejor prevenir. Aunque como aquellas situaciones que elegimos vivir, y no las postergamos, puedo decir con seguridad, que no me arrepiento. Agradezco haber podido pasar por esas y otras aventuras.

Principales alternativas:

• Ir a las tiendas al cierre (verdulerías, panaderías, supermercados, etc)

• Priorizar los alimentos de mayor nutrición a la hora de la compra (a veces no nos damos cuenta que gastamos más dinero en productos que en realidad no lo valen, cuando podemos optar por un mejor alimento y con mayor contenido calórico y nutricional)

• Reciclar comida

• Mercados populares (hay muchos países donde podemos conseguir menú casi al costo)

• Comederos (tal como los anteriores, hay sitios donde tenemos comida local, para gente con escasos recursos, a precios a veces la tercera parte del costo de mercado)

• Cocinarse en casa

Voy a despedirme tan solo dejando un punteo de lo que próximamente será un detallado artículo sobre la alimentación en viajes largos. ¡No me tardo en regresar!

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