Mi amiga (así me gusta llamar a mi actual pareja) se volvió a esguinzar el tobillo. Ahora que lo pienso bien, no tiene nada de reciente. Somos “novios” hace 8 años y fracción (ella sabe hasta los minutos y segundos), desde alguna fiesta, que no recuerdo cual. Es el segundo esguince en menos de 3 meses. Yo le digo todos los días, que tiene que caminar pisando firme. Hace largos meses, la veo algo delicada en su andar. Para mí, se le descoloco la cadera, y no quiere decir nada. No es normal vivir esguinzado. Si no me equivoco unos 12 años atrás, jugué dos sets de tenis, con el tobillo en compota (a mí me gusta decirle así a la hinchazón, a riesgo que me llamen delirante). Dos sets memorables. A mi lado, uno de los más grandes coequiper que me pudo dar el deporte blanco. Rodolgo “Paquito” Suarez. 1,87 y piernas agaceladas. No había forma de que no llegara a una ball. 6-1, 6-3 y nuestro decimoséptimo título al hilo. Me corren lágrimas y sudor frío, a partir de esta remembranza. Ahora nos esperan 10 días de hielo. Cielo azul pronostican en la radio. Acompañado del violeta oscuro de mi primor. Supongo que el fin de semana va a ser a pura opera y cine de los 40. Comida (delivery) en el chino de la esquina. Y siestas de hora y media. Vamos a tener cielo celeste, justo cuando podría jugarme 3 o 4 sets diarios. Tengo certeza mi humor no va a ser el mejor. Para mí, ver perder al team de mis amores o no ir al club, es más que motivo fundado de depresión semanal.

Tuve que correr a socorrerla. Llamamos a la emergencia. A pesar de que paga un fangote de guita, tardaron 50 minutos. Con eso se garantizan evitar gastos médicos. Para cuando llegan, es fija que sos fiambre. Que hermoso país nos hemos dado. De moda esta solo lo espurio. Ahora entiendo porque el mayor de mis nietos, siempre buscando negocios fraudulentos. Dice que engañar no es algo malo. Según él, la culpa es del que se confunde y cae en la trampa. Conforme a su mirada, el vivo es el que prevalece. Para mí el pibe va ser un triunfador. Y yo que les vivía hablando de valores. El mundo está tergiversado. Hay veces que ni me reconozco. Posiblemente cuando me cuelo en el banco o me hago el viejo en las cajas de supermercado, esté siguiendo las reglas de juego. Mi padre siempre me dijo, que lo importante era adaptarse al ambiente. Eso me recuerda lo mal que la paso en invierno. ¿Será qué la sangre ya no me circula como corresponde? No hay con que darle, no nací para dormir solo. No paso un invierno sin mi bolsa de agua caliente. Esas si son compañeras. Por lo demás, más vale solo, que en infeliz compañía. Aunque mis muy queridos, no hay como un buen libro. Al Benja siempre le dije, que un buen ejemplar, era el mejor de los amigos. De esa forma nunca se sentiría solo. Parece me siguió el consejo. La madre me cuenta que todas las semanas tiene que comprarle 2 a 3 libros nuevos. Decidió asociarlo a una biblioteca y ahora con lo que se ahorra, vive en la peluquería.

Ya no me cabe duda, la cultura perdió terreno. Es más importante como tenemos el cabello, que el libro que llevamos debajo del brazo. ¡Que lo parió! Cuanta verdad la frase que versa “no importa que conoces sino a quien conoces”. Una sobrina nieta, se fue con un empresario acaudalado, 28 años mayor. Ahora viven en Nueva York. No hay gusto que esa niña no se dé. La última vez que la vi, se había hecho a 0 kilómetro. El airbag, de un alfa romeo. Y yo a mi edad, cada día más solo. Actualmente, se cumple la regla de 7 mujeres por cada hombre. A decir verdad, en mis círculos, son 15 mujeres y yo. De suerte si viene algún otro caballero. No me quejo. Me deleito siendo el centro de escena. Experimento un sabor tan dulce. No puedo fingir, que mi moral sube hasta el cielo. Podría elegir a la que quisiera y tengo 100% de posibilidades de éxito. Creo es la única edad, donde tenemos la sartén por el mango. No por nada le digo a mis nietos, que aprovechen que son jóvenes. Ellos se creen que las hormonas revueltas las tienen solo ellos. Ya les expliqué (en realidad desde los 11 o 12 años) que no hay diferencias con las chicas. Ellas por dentro, son como nosotros. En el postmodernismo todo es 3 X. Esas sí que son ecuaciones complejas, que terminan en el mismo lugar. A buen entendedor, pocas palabras. Se me durmió mi chica, momento perfecto para encender la televisión y ver fulbo de España. Ahora me doy cuenta, el fin de semana, va mejorando.

2 thoughts on “Relatos descoloridos de alcoba V

  1. brillanteeeeeeee!!! excelente relato, pero se hace mas excelente en la forma que lo relatas.
    me enorgullece, seguirte
    beso grandeeeee

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