Siete meses siete, en la dulce aventura.

QUINTO MES: Probablemente uno de los que más me cambió como persona. Tiempo de formalizar mi trabajo con refugiados y descubrir gente que me ha permitido conocerme aún más. Descubrir mis límites. Mis miedos. Hacerme un poco, mejor persona.

Son apenas fotos del quinto mes, ya que del sexto mucho trabajo y poco tiempo para fotografias, aunque hay muchas de las nevadas. En esta oportunidad el comienzo en Atenas y enseguida en Lesbos. Meses maravillosos en una isla perdida de Grecia, que abriga la desesperanza. En tiempos de profundo dolor por mis hermanos refugiados, un homenaje a través del collage fotográfico.

Tan solo un collage, pobre, pero con un racconto brevísimo, que puede permitir viajar con la mente. Una aproximación bellísima, de imágenes que engalanan, momentos únicos, con gente especial, que siempre permanece en el recuerdo, y seguramente en el corazón.

Comienzo del trabajo en Atenas

Único momento de descanso en casi tres meses, y tiempo perfecto para pasear, y acercarnos.

Conocer gente que luego de charlas y trabajo conjunto, te hace parte del entorno. Te hermanas entre sonrisas y el sufrimiento que te rodea. Largos meses de espera y el destino de la deportación. No hay grandes secretos, tan solo solidarizarse, y a partir de dicho sentimiento, ser parte, pertenecer.


LESBOS POR ETAPAS

Otra navidad en la trinchera

Se acercan las fiestas y entre tanto tus miedos florecen. A pesar de que ya son varias semanas que estas en los campamentos, aún te sientes observado. Sabes que pronto te ganarás la confianza y serás uno más del colectivo. Sin embargo disfrutas del día a día, donde el trabajo es intenso, y para cuando llega la noche del 24, tienes pocas fuerzas para levantar las copas, pero estas agradecido de no sentirte solo, por el calor de hermanos.

Paseo por las playas de Lesbos, con los chicos

No faltaría oportunidad de salir a caminar, para descubrir que ellos estarían siempre modelando. Listos para disfrutar, aún en momento difíciles. Me enseñarían muchísimo. Ver como en la adversidad, se puede ser feliz, y tener motivos para salir adelante.

Año nuevo bien acompañado

Fecha muy especial, para pasarla lejos de la familia y amigos, como en tantas otras oportunidades. Sentirse, sin dudas, algo culpable, pero sin siquiera entenderlo, romper las barreras temporales, y estar allí, junto a los mios.

Más detalles sobre la experiencia con refugiados en los siguientes artículos:

PRÓXIMA ESTACIÓN: LESBOS

Dos meses y medio: entre la dualidad de la duda eterna

Todo comienzo, precipita un final

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