Opi, despierta cada mañana, con una rutina de ejercicios. Él a los 92, nos demuestra que hacer ejercicios, deporte y una comida sana, son la clave para la longevidad. No es sólo importante llegar a una avanzada edad, sino llegar lleno de vida. Si este no es un gran ejemplo, ¿Qué es?

Los expertos recomiendan al menos los siguientes puntos a tener en consideración (entre otros):
1) Alimentación sana.
2) Ejercitación diaria.
3) Evitar el cigarrillo y alcohol en exceso.

1) No sólo llevar una dieta sana y nutritiva es importante: las comunidades más longevas del mundo, acostumbraban a no comer hasta el hastío. No comer de más ayuda a envejecer más lentamente, ya que un exceso de calorías aumenta la producción de la hormona tiroidea, responsable de retarda el metabolismo y estimular el envejecimiento.

Por otra parte, es fundamental una dieta rica en ácidos grasos, junto a una cantidad sustancial de frutas y verduras. Ambas medidas, colaboran evitando el sobrepeso y combatiendo enfermedades degenerativas. Entonces comer sano y a conciencia, es el camino asegurado para una vida larga y saludable.

2) Hacer del ejercicio físico, un modo de vida, impacta de manera positiva en la salud general. Los profesores de educación física y los cardiólogos, destacan que el ejercicio diario de tan solo 30 minutos, tiene efectos directos sobre el metabolismo y la salud cardiovascular. Son una causa inmediata para alargar la vida. Por ejemplo, una caminata, proporciona una perdida de masa muscular, ayudando a tener un organismo con mayor vitalidad y con menor propensión a enfermedades.

3) Dejar de fumar o evitar siquiera probar el cigarrillo, tiene un efecto directo, sobre la longevidad. Asimismo, disminuir el consumo de alcohol (particularmente las bebidas blancas), ayuda a la prevención de cáncer de estómago, colon e hígado. La British Medical Association y la American Medical Association, entre otras, consideran que la afirmación de que el vino tomado en forma moderada sea beneficioso para la salud, es falso. Señalan, en sus estudios, que si bien es mejor que otras bebidas alcohólicas, no tiene efectos cardioprotectores, como erroneamente destaca el saber popular.

Leyendo investigaciones científicas y médicas, recientes, he notado, entre algunas conclusiones, que la reducción de alrededor de un 30% en las calorías que se consumen, luego de los 65 años, tiene factores positivos en la prolongación de la vida del ser humano. Dichos estudios han corroborado que el envejecimiento encuentra entre su causas, un deterioro progresivo ocasionando la combustión energética celular. Por esa razón reducir las calorías que se ingieren y principalmente grasas saturadas, extiende la vida de los adultos mayores.

Otros estudios complementarios, consideran que no solo la actividad física es trascendental, sino también las cuestiones afectivas, en torno a las redes sociales, principalmente el núcleo familiar. En ese sentido, es sustancial el acompañamiento de sus amigos y familia, evitando el abandono, que ocasiona un deterioro exponencial de su salud psíquica y por ende, su bienestar general.

Debemos tener muy presente, que además de los factores y elementos desarrollados, es someramente importante generar un ambiente saludable, para que nuestros queridos abuelos y abuelas, puedan sentirse cuidados y respetados. Por ese motivo, se sugiere que los hagamos participe, de nuestras actividades, ya sea integrándolos o a partir de contarles, lo que hemos hecho. Las conversaciones interpersonales, son una manera perfecta de contagiarlos a ser parte de numerosas actividades sociales.

El párrafo anterior, nos hace resaltar, que hacer que los adultos mayores se sientan útiles y además se les generen múltiples intereses, recrean un ambiente saludable, que permite evitar toda clase de contaminaciones psíquicas y materiales. De esa manera, invitamos a que ellos vean los cambios diarios, como un desafío y no como una amenaza.

Si conseguimos que los componentes anteriores, actúen en conjunto, como engranajes, lograremos, sin dudas, ayudar a la longevidad de nuestros ancianos. Arribamos a una instancia, donde nuestros adultos mayores mantienen el interés en sus vidas. Participan de actividades recreativas, que incentiva su espíritu. A pesar de su edad, no dejan de aprender y de asombrarse. Descubren hechos nuevos y se reconocen, en sus actividades cotidianas.

Es cierto, no hay una correlación del cien por cien, que documente, comer sano y hacer ejercicio, tenga una tendencia irreversible hacia la longevidad, pero es un camino más sensato, que un desequilibrio alimenticio y un sedentarismo asimétrico. Precisamente, científicos ingleses y cubanos, han ratificado que el elemento genético, indudablemente, tiene una determinación condicionante inevitable.

Para concluir, conforme a los estudios de referencia, en especial el de la Revista Habanera de Ciencias Médicas, queda claro que los cambios graduales en el estilo de vida y una educación nutricional consciente, tiene como consecuencia lógica la obtención de una longevidad y un mejoramiento sustancial de la calidad de vida, tan sólo a partir de un adecuada dieta y un ejercicio constante. ¿Entonces qué estas esperando, para contribuir a un envejecimiento digno?

Fuentes:
http://bma.org.uk/
http://www.ama-assn.org/
http://www.saludvida.sld.cu/
http://www.jewishjournal.com/
http://news.sciencemag.org/
http://www.esciencecentral.org/
http://www.revhabanera.sld.cu/

Coméntanos...