¿Placer o vacaciones?

de vivir e historias que nos sorprenden a diario. Tomar una pieza alternativa real o ficticia, de a poco, transformarla en una historia que desnuda nuestra existencia. Para eso hemos venido al mundo

La siguiente historia (resumida) es auspiciada por Eurotrip 2016:

No me esforcé ni un minuto en preguntarme si estaba de vacaciones o tan solo viajaba por placer. ¿Había alguna diferencia? Quizá muchas. ¡Poco importa! me dije y continué caminando por un sendero desconocido que me atemorizaba. Entre la sinceridad de la duda volví a acobardarme y pensé que la voluntad de goce me había abandonado. ¿Era tarde para seguir manifestando un grito adolescente? Entre el sudor de las 12:30 el paso se aletargó y el peso de la culpa originó una parada en medio de la ruta que se prolongó por quince minutos, acompañado de duraznos y el infaltable chocolate amargo.

¡Vamos, no es tiempo de bajar los brazos! me alenté antes de proseguir. Al menos otros dos kilómetros y medio de caminata entre el amarillo de un verano sin descanso. Media hora más tarde o cuarenta minutos, podría disfrutar a través de las maravillas de la incertidumbre con el pulgar en alto. ¿Ansiedad? Habían pasado tantos años y se mantenía inquebrantable. ¿Cuándo la inseguridad se conjuga con la personalidad en proceso, y dejamos de ser auténticos? Tres minutos más adelante y los pensamientos no me dejaban disfrutar del desolador paisaje.

Por fortuna había esquivado el gentío y en lugar de una estación de servicio iba camino a un peaje perdido entre el dolor de la montaña. Sufría frente a la mano del hombre, que a cada paso, se mofaba ante la carencia de destino. Extrañaba la cotidianidad por al menos unos minutos, para darme cuenta que la sensación inigualable de libertad podía dispensar de caricias eternas y un abrazo materno que dibujaba sonrisas. Sin dudas su mano cálida por el deseo inconfundible de amor, podía acompañarme a la distancia.

Apoyada la mochila en el asfalto el dolor cesaba y la duda renacía. Observaba un reloj imaginario que cronometraba distancias irresolutas y me dibujaba una sonrisa. ¿Siempre los mismos interrogantes? ¿Acaso no era tiempo de madurar? ¿O es que los miedos en cierto modo eran distintos? Nueva bocanada de aire fresco y el cartel diseñado con letras desprolijas cobraba fuerza. Exhibiendo tranquilidad interrogar sobre el camino trazado por el automovilista y subir convencido de que mil historias comenzaban a dibujarse y un solo protagonista las aferraba apasionado.

(FRAGMENTO, ¿Placer o vacaciones? – Martín Benjamín Berger) https://www.facebook.com/martinbenjaminberger/?fref=ts

NOVEDAD DE ÚLTIMA HORA: en estos momentos me encuentro viajando a Timisoara, Rumania. Allí comenzará la segunda parte del viaje.

2 thoughts on “¿Placer o vacaciones?

  1. este no lo habia leido: lo guarde para hacerlo cuando la intuicion me lo pidiera.
    Y en este domingo lluvioso, logro sentirme a tu lado y que salga el sol

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