En Viena, cada día (o mejor dicho cada segundo) sería más especial que el anterior. Una noche fría de otoño, llegamos al Musikverein, para disfrutar de dos bellísimos conciertos. A las 19:30 en punto, estaba comenzando un concierto de Busoni, hasta entonces algo desconocido por nosotros.

El enorme auditorio con capacidad para 750 personas, nos deslumbraba. La música del compositor y pianista italiano, nacido a mediados de siglo XIX, también. Me llamó la atención, al leer su biografía que con solos siete años, había realizado su primer concierto, como músico.

Recorriendo un poco más su historial, se destacan sus valores de hombría, oponiéndose a participar de conciertos o de actividades musicales, en el territorio de los países beligerantes, en el trascurso de la primera guerra mundial. Nos da un ejemplo, a través de sus actos, digno de imitar. No solo nos conmueve con su música, sino también con sus acciones.

Su rebeldía, es el ejemplo ideal, para definir, entre otras cosas, viajes como el nuestro. Desde el primer día, cuando surgió el proyecto, no dudamos un minuto que era lo correcto. Había llegado el tiempo de ser libres. Volver al estado más natural del hombre. Asimismo el más humano.

La música dibuja tus sentidos

Al oír ese concierto, se conjugaban Bach, Liszt y Mozart. Tal vez una conjunción perfecta de los tres. El concierto para violín y orquesta D-Dur, op 35ª, pieza desconocida de su repertorio, pero imponente ante nuestros oídos. Tal vez uno de sus conciertos más conocidos (que no sea coral) es el concierto para piano en C mayor op.39

De todos modos, el concierto que nos convocó, tenía la particularidad de ser de un solo movimiento. Seguro sea esa la razón por la que Bruckner venía a continuación (con un concierto que era lo opuesto al de Busoni, por su extensión). Para el opi, el compositor italiano, era, hasta esa noche, totalmente desconocido. Extraña afirmación, para un abuelo, que desde joven, ha sido un virtuoso para la música. Al escuchar tan solo segundos puede reconocer cualquier concierto o pieza de música.

La razón de la falta de popularidad, de este virtuoso músico, pienso que tiene que ver con su reacción a los mandatos preestablecidos. Desobediencia ante el idioma musical romántico. De esa forma, tal como nosotros ante nuestro destino, se lanza a la conquista de sentimientos cotidianos y costumbristas.

Se siente internamente, esa rebeldía, a partir de la música. Expresión artística sin parangón. Nos resguarda en los momentos de mayor angustia. No nos deja solos jamás. De la partida en los días de alegría, redoblando la apuesta. Desafía al temor y nos permite seguir soñando.

De esa manera y con esta impronta, seguimos reconociéndonos en el otro. Desear mucha magia en las rutas e invitar a miles de viajeros, entre ellos mi abuelo, a desafiar sus miedos y salir al encuentro de lo más próximo a la libertad. Dejar que el viento recorra nuestros rostros, permitiéndonos ser más nosotros que nunca. ¡Amen!

10 thoughts on “La rebelión a través de la música: el desafío de lo desconocido.

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