Otra Navidad en la trinchera

Nuevamente llegan las fiestas y me encuentro lejos de la familia. Con los años se ha vuelto pequeña, pero la familia viajera, se ha ampliado. A veces siento un poco de culpa. No miento. En especial al ver envejecer a mi Opi y a mis padres. Pero el presente es lo único que podemos asir. En consecuencia tan solo el ahora puede ser modificado por hechos que permitan mejorar nuestro entorno.

Ayer uno de los responsables hablaba, de quienes a la distancia, estamos sirviendo al prójimo en estas fiestas, alejados de nuestros afectos. Para mi fue excelente recordar que la vocación de servicio no tiene fronteras. Eramos refugiados voluntarios, voluntarios y miembros de la organización, que reunían al menos dieciocho países y nueve idiomas. ¿Acaso se podía tener una experiencia más enriquecedora?

Deseo que estas fiestas, sean por sobre todo, la oportunidad perfecta para unirnos. Que el amor al prójimo sea la bandera. No olvidemos, que mientras nuestra mesa este llena de alimentos y afecto, no muy lejos, mucha gente no tendrá un plato de comida. Y mucho peor aún, no tendrá posiblemente, ninguna muestra de cariño. Quizá sea una razón más que perfecta, el próximo año, para restar unas horas de tiempo personal, para alguna labor comunitaria. Sin dudas, un trabajo totalmente egoísta, ya que puedo asegurar recibimos el doble de lo que damos.

6 thoughts on “Feliz Navidad desde Lesbos

  1. demos afecto que es LO MAS IMPORTANTE que tenemos para dar, Y tambien lo que mas necesitamos!!!!!!
    (que te paso en la frente?) FELIZ NAVIDAD!!!!

    1. Malu, me encantan tus palabras. Desde el corazón se construyen las mejores cosas.
      ¿En la frente? Pequeño accidente…. pero ya pasó y solo quedó una cicatriz. ¡Gajes del oficio!

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