¿Dónde estoy ahora?

Nueva edición divertida que relata el lugar

EN DONDE ME ENCUENTRO ACTUALMENTE

y que está pasando durante los últimos días del viaje. Seguro algunas anécdotas divertidas y muchas experiencias de la ruta. El autostop se conjuga con el conocimiento profundo de nuevas culturas: personas, comidas y paisajes; tornándose una fragancia perfecta para seducir los ojos precavidos de la inmensidad que nos rodea.


Camino a la cuna de la democracia: Atenas

La última edición me tenía disfrutando de Ioannina y con planes de llegar por vez primera Atenas, casualmente ciudad donde me encuentro en este instante. Han pasado varias semanas de por medio e idas y venidas, circunstanciales y tiempo de dejar Atenas, ciudad que a pesar de no ofrecer tantas cosas, ha sido mágica.

Cenas perfectas conociendo gente piola y encontrándome con refugiados sirios. Incluso cocinaría una tortillas española para uno de ellos. Regalos que nos da la vida sin pedir nada a cambio. Y así nos fundiríamos en un abrazo de despedida con promesas de retorno.

Llegar sabiendo que los días serían breves pero el tiempo aún me acompañaba, y todavía la lluvia no se hacia presente. En pocos días estaría en el Vipassana y sería tiempo de relajarme. Allí me sorprendería que no sería en un centro sino en un hotel que rentarían. La mísitica se perdería pero el curso serviría para conectar con mi inconciente. ¡Ya contaré de esa experiencia!

Atenas: segundas partes pueden ser buenas

A la vuelta del Vipassana redescubrir Atenas y recordar que aquí se camina por las calles y no las veredas. Tiempo perfecto para que mi nuevo host me mostrara un rincón cerca de Khallitea: nuevo centro cultural en Atenas. Pronto será el lugar de artistas y música. ¡Nada mal! Y para no ser poco, allí encontramos la copa que fue obsequiada con motivo de las primeras olimpiadas, precisamente en Atenas.

Recorridas nocturnas no podían faltar para mostrar una Atenas muy especial. Soprendentemente, al ser entre semana no habría mucha gente y el paseo se disfrutaría aún mas. Nada como una ciudad capital abandonada: sin turistas ni ciudadanos locales.

Previamente la cena temprana en casa de Mohammad y tres continentes y cuatro países en la mesa: Siria, España, Grecia y Argentina.

Acrópolis: regalo divino

El día comenzó con un desayuno furtivo y el deseo de apresurarse. No parecía ser que llegaríamos a las 8.30 como estaba previsto. Nos tomamos más tiempo del necesario. Entretanto JuanMi se fumaba un cigarro y yo terminaba la pita irakí que habíamos comprado días antes. Sabíamos que por ser el primer domingo del mes, el ingreso sería gratuito.

Camino a mi última recorrida por Atenas, encontraríamos el cambio de guardia que no esperábamos. Gentío infernal, poseído por un acto totalmente banal. Tiempo de detenerse para mínimas fotos y videos y continuar el paso furtivo. No queríamos demorarnos más de la cuenta.

Mientras tanto, en la Acrópolis, caminaríamos con tranquilidad, hasta encontrarnos con una pareja amiga de JuanMi: Maca y Fernando. Con ellos continuaríamos el final de la recorrida e iríamos al Museo de la Acrópolis donde deberíamos pagar la entrada, en caso de no tener tarjeta de estudiantes.

Maca y JuanMi en un rapto de picardía, y con el DNI español en mano, saltarían cualquier barrera, para ser considerados colegiales. Entrada gratuita, choque de manos y mi impotencia por no tener credenciales en fecha que me dieran la misma oportunidad.

Chau chau, adiós

Nos despedimos de Atenas con un sabor, tal vez dulce, sin saber cuales son las vueltas que da la vida.

4 thoughts on “¿Dónde estamos? – Quinta versión

  1. viajo junto a vos. Te empiezo a leer y no quiero que termine el relato. Sigo agradeciendo a tu tia Amalia por haber permitido ingresar en tu familia genial!!

    1. Que lindo todo lo que decís. Es una profunda emoción. Felices nosotros y la tía donde quiera que este de tus palabras y de que hayas entrado en nuestras vidas.

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