Para los que me siguen hace unos años, e incluso para los nuevos, puede que no sea novedad que este blog surgió en un comienzo, con motivo de un hazaña: viajar con mi abuelo de 92 años, a través de cinco países y de forma mochilera. ¿Lo conseguimos? ¡Sí, y con mejores resultados de lo esperado! Desde entonces nuestro blog se convirtió en referencia para viajeros, pero sobre todo, para aquellos que deseaban unir generaciones, en un viaje inolvidable.

¿Es posible viajar con mi abuelo y sobrevivir?

Quiero comenzar contándoles que viajar con tus abuelos, no sólo es factible, sino una manera grandiosa de romper una barrera generacional, que a veces parece infranqueable. Claro que no será como viajar con tu pareja o tus amigos. Aunque la gratificación que tendrás no te la dará ningún otro viaje.

Paciencia y amor las claves. Si una de ellas no está presente, quizá no sea la mejor opción emprender la travesía. Sé, lamentablemente, muchos abuelos y nietos se desconocen. No es culpa de ellos, solamente. A veces los padres, que deberían ser un puente, tan solo fomentan el odio o la indiferencia. Pero no quiero filosofar sobre un tema que daría para trabajar elementos psicológicos, sociológicos y hasta médicos. ¡Apunta lápiz y papel, que aquí te traigo más de una razón para viajar con tu abuelo!

Afianzar el vínculo o mejorar la relación

Desde los primeros pasos, comienzas a darte cuenta que hay más puntos en común de lo que creías. Puedes incluso divertirte de las diferencias, siempre que mantengas el respeto. Esto pasa a poco de andar. Te acercas como si no hubiese distancia generacional. Ten en cuenta que de todos modos habrán roces, y lo que parecía perfecto, de un momento a otro puede ser complejo.

Además de ese acercamiento, que tienes que saberlo manejar (y esto va principalmente a los nietos, ya que los abuelos siempre ven a su nieto como un hijo al que poder malcriar) puedes conocer nuevas y enriquecedoras historias. Al tiempo que escuchas sus orígenes, conectas con tus raíces. ¿No es magnífico? Eso que en casa parecía impensado por falta de tiempo, ahora, en el viaje, es moneda corriente.

Conocer nuestros límites

Ambas partes, sin querer que parezca un problema, empiezan a conocer hasta que están dispuestos a dar en pos de la relación. Te puedes confundir por momentos, pero verás que un sin fin de cosas que eran impensadas hacerlas en el día a día, ahora suceden con frecuencia. Es una oportunidad mágica. ¿Verdad?

Si bien puede parece que solo desde el lado del nieto, hay que tener paciencia, el abuelo también debe sortear caprichos. Aunque cuanto más maduro sea el nieto (me refiero a su edad), mayor será su responsabilidad, ya que el abuelo empezará a comportarse como niño, mientras que el nieto de a poco se volverá un adulto.

Y si le faltaba algún condimento a esta mágica opción, la experiencia puede ser motivo para mayores y más intensos retos familiares. Ya no solo un viaje de fin de semana con los abuelos, sino tal vez con padres o hermanos. Incluso por uno o dos meses. ¡Hay que apostar en grande!

Fortalecer la familia

Conectado con el anterior punto, el viaje que se veía como una pequeña distracción, pasa a ser el elemento que une a la familia. Reunidos en el living o quizá frente a un plato de pastas, abuelo y nieto exponen a los demás miembros de la familia, lo que ha sido el viaje recientemente concluido.

En cuanto a mi experiencia personal, el viaje nos sirvió para dejar en claro que nuestra relación es única. Pero más importante, permitió que mi abuelo viera el día a día con otra óptica, y se sintiera más cerca de mi madre. En palabras de mi opi “Tu madre me brinda mas amor que nunca. A veces pienso que tu le habrás hablado algo, de esta necesidad mía. Ella me abraza y besa todas las noches cuando estoy acostado. Good for my soul”. ¿Qué me dicen?

El opi cuando recuerda nuestras andanzas no se queda corto al señalar “Nunca podré agradecerte lo suficiente. Con cada día que pasa veo con mas claridad el inmenso valor, hasta regalo que significa para mi haber podido realizar este viaje único e impensado. ¡Para un abuelo de mi edad! Formidable e inolvidable. Doy gracias a la vida, y a este surpernieto”.

Fuente de sabiduría

Claro que la sabiduría que tienen nuestros abuelos no puede compararse con la de tus padres. Las experiencias de vida les han enseñado cosas que ni tú ni tus hijos o padres han aprendido. Con todo lo que han debido afrontar, en épocas que las comunicaciones eran otro cantar, tiene muchas herramientas que nos pueden abrir la mente, por extraño que parezca.

¿Quién no recuerda a su abuelo o abuela y la importancia que han tenido para su formación emocional? Entre dos mundos, tan lejanos y cercanos a la vez, con la libertad de eludir la disciplina que tienen que aplicar los padres a los hijos, nuestros mayores son maestros de vida que, con sus consejos, nos ayudan a ser lo que somos. Permiten que tengamos momentos gratos a través de sus anécdotas de toda una vida, que despiertan más que nuestra imaginación.

Antes que sea tarde

Seguro que muchos de los que me leen, hayan dejado pasar la oportunidad. ¿No se arrepienten? La respuesta es un rotundo “SI”. Ya es tarde. Lo sé bien. Por eso es mejor ir detrás de esos sueños, por más inalcanzables que parezcan, porque cuando se acerca el final de ese largo túnel llamado vida, ya no hay vuelta atrás.

La mejor idea es hacerlo cuando son jóvenes y lúcidos. Podría decir que tenemos dos etapas: cuando somos niños y nuestros abuelos aún están preparados para un ritmo frenético. O en el momento que nosotros somos adultos y ellos comienzan a caminar despacio. Seguro que el segundo sea de mayor disfrute, a pesar de las grandes dificultades. Yo apelo a que el primero sea el motor de viajes interminables. Iniciando por alguna escapada de fin de semana, para pronto recorrer destinos hermosos de nuestro país (cualquiera sea la nacionalidad del lector). Luego habrá tiempo para una tercera oferta: el viaje internacional.

No quiero despedirme sin una nueva cita que describe de pies a cabeza, lo que quienes nos leen, y están dispuestos a emprender ese viaje que tanto fomentamos, podrán vivir:

“Como no rejuvenecer al lado de un ser tan querido como un nieto. Un nieto capaz. No dudo que las nuevas generaciones nos superan. En muchos aspectos. No llego a entender como sentándose simplemente a escribir en una computadora, como yo en estos momentos, uno puede contactarse para planear y organizar un viaje como el nuestro. Comprando pasajes, combinando vuelos y otras conexiones, reservando hoteles. Hasta couch-surfing. Para mi algo nunca escuchado”.

3 thoughts on “5 razones para viajar con tu abuelo

  1. Por muchos abuelos que tengan el regalo de viajar con sus nietos
    Intercambiar vitalidad y sabiduría
    disfrutandose, aguantandose, comprendiendose … amándose
    el mejor amor filial!!

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